Te quiero, princesa
y sonaba como un sueño.
Parad los relojes que se ha muerto el tiempo.
Me he quedado mirándola por detrás,
después del último beso.
La nombré allí
donde todos los sustantivos eran su nombre
y todos los verbos conjugaban su risa.
Son las seis y diez
en un lugar que desde entonces
ya no es cualquiera.
Sin prisa,
en otras bocas y otros besos
Dentro de nada,
se evaporará el sonido
y la palabra.
La realidad será certera,
como siempre;
Una batalla perdida,
lejana,distante...
que deja marcas
en los perfiles de un recuerdo.
Recordaré que mi corazón boqueante ha rozado el borde de sus labios
Maltrecho de naufragios y periplos imposibles
se aferró a su prisa
por no renunciar a una parada ante mi puerta
Pero durante un instante que pareció una renuncia
la vi regresar
Giró sobre sus dudas en un revuelo de hojas
y dibujó en el aire un adiós
que apagó la tarde
Ahora, en el tiempo a destiempo, vivo en sus límites
merodeando sueños
Sigo siendo las de las seis y diez
Y aún espero que ella me encuentre
Después del último beso
Alas de Mariposa & Halley

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