Gracias por el recuerdo
Pedacitos de vida...
30 de enero de 2022
11 de septiembre de 2021
Rotura de ausencias
Aquella primavera se llevó tu recuerdo
El adiós se quedó atrapado en el asfalto
Una única nube caprichosa desató la tormenta
Y dejó tiritando el miedo y el alma
El agua furiosa se afanaba borrando tus huellas de la calle
Esa que ya no volverás a pisar
Y solo la sombra de tu huida es testigo de tu espalda
¿Cuánto tiempo ha pasado?
Han caído ya las hojas de todos los calendarios
Pero no me paré a contarlos
Solo sé que el ruido ha cesado
¿Cuánto es suficiente para añorarte?
Si no te recuerdo, saltan las alarmas
Confié en los ojos que no ven
Para un corazón roto de ausencias
¡Cuánto de mí se fue contigo!
En este lado sigue habiendo nada
Restos de un vacío de manos que esperan
Un intento de levantar el vuelo
Una silla en el rincón de los pecados
Un puñado de sueños pagados a plazos
Sinfonía inacabada de extrañarte
Afinado el tono, desafinando a veces
Cantada a una sola voz
Perdida entre el do y el si
Me siento a esperarte en una vereda
Entre tu adiós y mi presente
Donde tu silueta ya no da sombra
Solo el eco de tu risa rompe la tarde
Y aquí estamos solos
el cielo y yo, el miedo y yo
En las rendidas horas de un sol agonizante
Se diluye el recuerdo en el horizonte incierto
Y acaricio las letras de tu último poema
En el que dejaste tu vuelta escrita sin reverso
Me pregunto si mis insomnios y tus sueños
Coincidirán alguna vez en la noche
Si se pondrán de acuerdo
Y bailarán antiguos valses
mejor de lo que lo hicimos tú y yo
20 de septiembre de 2020
Trenes sin tregua
¿Por qué preguntaste si tú ya conocías todas las respuestas?
¿Por qué tus huídas si sabías que yo ya no te iba a buscar?
¿Por qué apagar el día si yo ya no reconocería tu luz?
Aún tengo el alma anudada a tus meñiques
los pies plantados en tus zapatos
Tengo una caja de música con tu risa
Un pentagrama de soles
que canturreo en Mi menor hasta desafinar
Y aunque sigo guardando las ganas
me faltan las razones
Ya no reconozco los objetos abandonados
aunque a veces el espejo me devuelva algún recuerdo
Un día de estos voy a empeñar los consuelos
Tal vez consiga algo de paz por ellos
Te voy olvidando a contrapie
Te dejo ir, me dejo llevar
Te envío señales en códigos cerrados
Imposibles alfabetos
Números sin concierto para que no los descifres
Recorro a la inversa lugares comunes
Con pinceles que desdibujan paisajes
Escenarios perdidos de afectos
Emborronados de distancia y de ayer
Recuerdo una alerta, el eco de una sirena
Preludio de una deriva inminente
Ajena, alcanzaba mis oídos distraídos
Me hacía señas inequívocas desde lejos
Ensombrecía párrafos enteros
Me mostraba los bordes y las aristas
Y acabó siendo cercana, familiar
Acomodada en el salón
Dueña absoluta de todo
No quisimos verlo
¿No pudimos? pararlo
De acuerdo, me doy por vencida
Te devuelvo a la corriente
Soluble hasta el invisible
Al puerto donde curar cicatrices
Espacio sin tiempo
Techos altos de vuelos y gaviotas
Varados los cuerpos que una vez se amaron
en la resaca implacable del tiempo
Pero ¿cómo vivir sin recuerdos?
No hay tregua
Y en este rincón de silencios solo hay ruido
Es tarde
Lo siento, tengo que dejarte
Casi no llego
Las prisas de las despedidas
Y estoy a punto de...
Ya sabes cómo soy
9 de septiembre de 2020
Desde y con la lluvia (Dueto)
Esta tarde, la lluvia
El agua densa que regala calma
En gotas lentas y pacientes
Escapadas de una nube pasajera
Hacen filigranas de cristal sobre las aceras
Sin prisa por mojar
Huele a fin de verano
A brisa detenida
A nostalgia
A puntos sin apartes
El incipiente otoño adelanta sus colores
y planean sus sombras ambiguas,
aún desdibujadas,
sobre las historias que te leía
esas que quedaron marcadas
en el libro que no acabaré
Tan solo fue ayer cuando perseguí tus pasos en la orilla
la misma en la que una vez deposité el deseo de un último verano
Estar y ser
Permanecer en sigilo
Esperar
Esperarte
Saberte sin llegar a alcanzar
el nuevo rumbo de tus pasos
Tus pasos, perdidos en calles indiferentes a nuestras huellas,
Un pavimento que desconoce el rastro,
el ritmo que te trae a mi encuentro.
¿Qué estás haciendo?
¿Te llueve mi nombre
en forma de precipitaciones urgentes
por mojarte en mis labios?
Yo me estoy empapando de tu ausencia,
calándome la piel y el alma en esta soledad
que abraza y rodea cualquier ilusión que sepa de ti.
Esperar, esperarte,
convenciendo al tiempo que nos pague,
recompense los días que nos debe.
No hay nadie en el bar de la esquina,
sale fuera la música...
un bolero, una suave y conmovedora melodía
que pone banda sonora a la añoranza del corazón.
Un corazón que te piensa,
que te quiere, que te busca.
Que te inventa abriendo un paraguas para dos,
en esta tarde donde el agua lenta
hace filigranas
y adorna en forma de lluvia y versos
un cielo que dejó de ser azul
para llorarte.
Para llorarte lenta y pacientemente
con las gotas que te conté
que se escapaban de una nube
que por pasajera ya no está.
Y anda enredada con el viento
que silba con acordes e insiste
en llevarse mi voz.
Esta voz con la que te nombro bajito,
con la que pregunto dónde estás,
e intercede en tu silencio,
apagando todo ruido que no tenga respuesta.
Esta tarde, la lluvia
no es solo un avance de otoño,
es un pretexto, un motivo, una excusa...
para rendirme a la necesidad de tu boca.
A mi cuerpo calado de ti.
Y yo no puedo más que rendirme sin condiciones
Halley & Alas de Mariposa
Las seis y diez (Dueto)
Te quiero, princesa
y sonaba como un sueño.
Parad los relojes que se ha muerto el tiempo.
Me he quedado mirándola por detrás,
después del último beso.
La nombré allí
donde todos los sustantivos eran su nombre
y todos los verbos conjugaban su risa.
Son las seis y diez
en un lugar que desde entonces
ya no es cualquiera.
Sin prisa,
en otras bocas y otros besos
Dentro de nada,
se evaporará el sonido
y la palabra.
La realidad será certera,
como siempre;
Una batalla perdida,
lejana,distante...
que deja marcas
en los perfiles de un recuerdo.
Recordaré que mi corazón boqueante ha rozado el borde de sus labios
Maltrecho de naufragios y periplos imposibles
se aferró a su prisa
por no renunciar a una parada ante mi puerta
Pero durante un instante que pareció una renuncia
la vi regresar
Giró sobre sus dudas en un revuelo de hojas
y dibujó en el aire un adiós
que apagó la tarde
Ahora, en el tiempo a destiempo, vivo en sus límites
merodeando sueños
Sigo siendo las de las seis y diez
Y aún espero que ella me encuentre
Después del último beso
Alas de Mariposa & Halley
30 de mayo de 2020
Albas de tinta entre un jueves cualquiera y un quédate conmigo
Entre cal y madrugadas azules que clarean un nuevo día
se despeña un alma
Anhelante, viva, tenaz, fuerte y leal
Colecciona campanadas de finales
Deseosa de inicios y mientras tantos
Rompe albas con la tinta
Soslayando pasajes de tiempos mejores
Abatida de sueños y ternura
Impune al castigo del desaliento
Devana versos a la luz de las ausencias
Presiente la llegada con permiso y sin pasaje
Esa que arrase lo escrito y justifique
Todas las horas robadas al sueño
Un tren cercano se averigua en la distancia dos veces cada día
Y la viajera que aún no conoce su destino
Pasa de largo sin saber que es la estación del encuentro
aquella en la que aún no sabe que tiene que apearse
Aquella que le será tan familiar un día
Vive entre el presente ausente y el futuro intuido
Todavía no sabe que quien le busca
Mantiene una cita fiel y lunática
A la misma hora mágica de cada día
Tampoco sabe la viajera de los desayunos tardíos con besos y azúcar
Desconoce las encendidas batallas al amanecer
Y aunque ansía un regreso,
su corazón la delató tantas veces...
Y su destino partió sin ella
Dejando atrás las afirmaciones
Forzando al universo en un desigual interrogatorio
de confesiones cruzadas
La espera se hace vida, un pasar, un jueves cualquiera
Y de nuevo las palabras saltan al viento de la tarde
Van de boca en boca, de alma a corazón
En un intento de acertar a ofrecer a la viajera
Todos los motivos para dejar de huir
En tantos trenes perdido
En tantas estaciones vacías
Cerradas hace años
Tal vez unas manos llenas sean motivo suficiente para echar el freno
Una parada en seco con resultados de uno a cero
Un oasis de sueños que vivir
Una osadía cautelosa
Y la viajera se distrae en pormenores
Y la incógnita no resuelta
Callejea y se detiene en los pares
Sin despejar ni una sola duda
Y pasan las estaciones
Y aligeran el mundo las primaveras
Y vuelven los anhelos renovados
Y se detienen por un instante los relojes
El suficiente para lanzar un SOS
un “quédate conmigo” en letras de bolígrafo azul y teclado
Salúdame al pasar, pronuncia mi nombre
Yo te sabré encontrar
Yo te reconoceré entre el desafío de la prisa
Deséame suerte para que el tiempo pase y rompas tu billete de vuelta
La espera es... solo es
Desenmascarada en la noche fría
Verbalizada en versos diagonales
De parte a parte
Desprevenida de errores y aciertos
A corazón descubierto y sin filtro
Ahuyentada de pasado
Atrevida e incansable espera
Que no alcanza al tren de las 7
Una vez más
Para Alas de Mariposa




