Aquella primavera se llevó tu recuerdo
El adiós se quedó atrapado en el asfalto
Una única nube caprichosa desató la tormenta
Y dejó tiritando el miedo y el alma
El agua furiosa se afanaba borrando tus huellas de la calle
Esa que ya no volverás a pisar
Y solo la sombra de tu huida es testigo de tu espalda
¿Cuánto tiempo ha pasado?
Han caído ya las hojas de todos los calendarios
Pero no me paré a contarlos
Solo sé que el ruido ha cesado
¿Cuánto es suficiente para añorarte?
Si no te recuerdo, saltan las alarmas
Confié en los ojos que no ven
Para un corazón roto de ausencias
¡Cuánto de mí se fue contigo!
En este lado sigue habiendo nada
Restos de un vacío de manos que esperan
Un intento de levantar el vuelo
Una silla en el rincón de los pecados
Un puñado de sueños pagados a plazos
Sinfonía inacabada de extrañarte
Afinado el tono, desafinando a veces
Cantada a una sola voz
Perdida entre el do y el si
Me siento a esperarte en una vereda
Entre tu adiós y mi presente
Donde tu silueta ya no da sombra
Solo el eco de tu risa rompe la tarde
Y aquí estamos solos
el cielo y yo, el miedo y yo
En las rendidas horas de un sol agonizante
Se diluye el recuerdo en el horizonte incierto
Y acaricio las letras de tu último poema
En el que dejaste tu vuelta escrita sin reverso
Me pregunto si mis insomnios y tus sueños
Coincidirán alguna vez en la noche
Si se pondrán de acuerdo
Y bailarán antiguos valses
mejor de lo que lo hicimos tú y yo
