30 de mayo de 2020

Albas de tinta entre un jueves cualquiera y un quédate conmigo



Entre cal y madrugadas azules que clarean un nuevo día

se despeña un alma

Anhelante, viva, tenaz, fuerte y leal

Colecciona campanadas de finales

Deseosa de inicios y mientras tantos


Rompe albas con la tinta

Soslayando pasajes de tiempos mejores

Abatida de sueños y ternura

Impune al castigo del desaliento

 

Devana versos a la luz de las ausencias

Presiente la llegada con permiso y sin pasaje

Esa que arrase lo escrito y justifique

Todas las horas robadas al sueño

 

Un tren cercano se averigua en la distancia dos veces cada día

Y la viajera que aún no conoce su destino

Pasa de largo sin saber que es la estación del encuentro

aquella en la que aún no sabe que tiene que apearse

Aquella que le será tan familiar un día


Vive entre el presente ausente y el futuro intuido

Todavía no sabe que quien le busca

Mantiene una cita fiel y lunática

A la misma hora mágica de cada día


Tampoco sabe la viajera de los desayunos tardíos con besos y azúcar

Desconoce las encendidas batallas al amanecer

Y aunque ansía un regreso,

su corazón la delató tantas veces...

Y su destino partió sin ella

Dejando atrás las afirmaciones

Forzando al universo en un desigual interrogatorio

de confesiones cruzadas

 

La espera se hace vida, un pasar, un jueves cualquiera

Y de nuevo las palabras saltan al viento de la tarde

Van de boca en boca, de alma a corazón

En un intento de acertar a ofrecer a la viajera

Todos los motivos para dejar de huir

En tantos trenes perdido

En tantas estaciones vacías

Cerradas hace años

 

Tal vez unas manos llenas sean motivo suficiente para echar el freno

Una parada en seco con resultados de uno a cero

Un oasis de sueños que vivir

Una osadía cautelosa

 

Y la viajera se distrae en pormenores

Y la incógnita no resuelta

Callejea y se detiene en los pares

Sin despejar ni una sola duda

 

Y pasan las estaciones

Y aligeran el mundo las primaveras

Y vuelven los anhelos renovados

Y se detienen por un instante los relojes


El suficiente para lanzar un SOS

un “quédate conmigo” en letras de bolígrafo azul y teclado

 

Salúdame al pasar, pronuncia mi nombre

Yo te sabré encontrar

Yo te reconoceré entre el desafío de la prisa

Deséame suerte para que el tiempo pase y rompas tu billete de vuelta

 

La espera es... solo es

Desenmascarada en la noche fría 

Verbalizada en versos diagonales

De parte a parte

Desprevenida de errores y aciertos

A corazón descubierto y sin filtro

Ahuyentada de pasado

Atrevida e incansable espera

Que no alcanza al tren de las 7

Una vez más


Para Alas de Mariposa

17 de mayo de 2020

Cerrar puertas (por si llevan a alguna parte)

Esta luna que nos mira con la impotencia del no encuentro

Cuando caí en la trampa de tu amor
recorrí las calles desiertas pregonando susurros
Inicié el mundo sin la perspectiva de un cosmos
Desanduve los años de la resistencia feroz de mi alma
Caminé junto a las voces que me aseguraban las ruinas
Me acerqué a fuentes de aguas intrépidas
Irrumpí en zaguanes ajenos y caí de todos los tejados

En qué cercana distancia no te vi venir
Qué alineación de planetas no te desenmascaró
Cuántas confabulaciones se conjuraron
para que bajaras de tu universo a destrozar mi vida
Quién barajó los minutos y me asignó tu tiempo
Qué dios sin fieles lanzó contra mi pecho
la bruma de una caricia tuya
Qué desesperanza sin rumbo me trabó los pies
Qué mentira sin nombre me eligió para llamarte amor
Qué flaqueza, qué fe, qué desencanto o qué afán
pugnaban por el primer puesto en tu vida

No, no te atrevas a volver, grité
No desdeñes la tirita del paso del tiempo
Levanta el pie del frenazo en mi puerta
No interrumpas el lapsus placentero de la retirada a destiempo
No te inmiscuyas en el devenir de las horas
No alardees de tu recuerdo en las hojas que ya no escribo
No arañes el terreno ganado a la distancia

Por el contrario, deja mi rumbo ser
Acompaña a mi espalda desde tu atalaya
Vuela y naufraga en algún otro cuerpo
Volatiliza con una sonrisa las falsas barreras
Amortiza otra póliza de riesgos para corazones rotos
Repasa tu lista de corduras y tacha mi locura

Yo me voy atravesando en mi retirada luminosos campos de tierra y sal
Yo me voy camino al sur donde otros mares me esperan
Donde otras manos saludan y agradecen

Me voy adonde pertenezco y soy
No huyo, solo me dejo escapar entre sonrisas oblicuas y soles de mediodía
Pero sí me voy, y tú no me das alcance
Sales a mi encuentro; extravío el reloj
Tú rezas, yo pierdo la fe
Me haces señales desde tu orilla y la decepción tiende un puente de incertidumbres
Coges un avión y yo pierdo mi tren

El suelo no detiene mis decepciones
Me marcho al ritmo de unos pasos de azar y plomo
Me voy y aún me aprieta en la garganta el azul
Desando el curso de desvaríos
con nocturnidad y el paso de los días

Y, pasados los años ya, releo y no te encuentro
Porque pensarte es un ejercicio perezoso
Donde solo descansa el tiempo que transcurre
Y no hallo ni un segundo de sed que pueda calmar el pensarte
Los naufragios han acabado por rebelarse
Y ahora duermen sus descalabros en desvanes sin candados
Y donde habito, rompen las olas contra blancos, azules y ocres

Tierra entre tú y yo
He dejado la puerta cerrada no vaya a ser que se te ocurra regresar
y yo te esté esperando