30 de agosto de 2013

Mientras llegas


Vives ausente de mi como si yo no te buscara y andas a hurtadillas y giras sobre tus pasos para no despertar la sospecha de tu existencia

Perteneces al día y yo a la noche,
sueñas con lo posible y yo con el imposible de encontrarte

Te arreglas por las mañanas y la caricia de mis dedos
se enreda en el brillo huidizo de tu pelo
Mi tiempo es tu fuga, mi espacio tu sala de no estar.

Tu llegada inminente retrasa los minutos y los convierte en años luz a oscuras sin ti
Tu entrada triunfal en mi vida deja briznas de hierba crecida en mi calle

Estiras la mano hacia mi en un intento de alejarte, y lo consigues

Yo entera, tendida hacia ti, maldigo la distancia que albergan los centímetros
Mi casa, preparada para ti, guarda tus recuerdos aún sin estrenar en cajones vacíos
Mis silencios son la respuesta a cada una de tus preguntas

Tu pretensión de personarte en mis cosas es la promesa que te cuesta cumplir
Pero...
Sé que llegarás.
Lo sé por el viento, lo sé por mi corazón,
me lo dijo el cartero al pasar y el mensajero que tampoco dejó hoy tu regalo.

Lo sé porque te espero y te reconoceré cuando sucedas.
Avísame si llegas de madrugada.
Aunque posiblemente estaré escribiendo en un intento de desgranar este amor que crece y estará listo para cuando llegues.